lunes, 19 de enero de 2009

Retrasar la iniciación sexual y fomentar el sexo seguro


Los programas que promueven la virginidad entre adolescentes pueden tener un efecto bumerán

http://www.lavanguardia.es/premium/epaper/20090118/53620503086.html

La abstinencia sexual, conducta de riesgo

JOSEP CORBELLA - Barcelona

Los programas educativos que promueven la abstinencia sexual entre adolescentes no tienen ninguna influencia apreciable sobre la edad de inicio de las relaciones sexuales ni sobre el número de parejas que se tienen, concluye un estudio de las universidades de Harvard y Johns Hopkins (EE. UU.) presentado en el último número de la revista médica Pediatrics.El principal efecto de estos programas ha resultado ser perjudicial: los jóvenes que defienden la abstinencia sexual acaban, cinco años más tarde, haciendo un uso menor del preservativo y otros anticonceptivos y, por lo tanto, con un riesgo mayor de embarazos no deseados y enfermedades de transmisión sexual.

El estudio es el más amplio que ha analizado la eficacia de los programas de abstinencia sexual impulsados en EE. UU. por organizaciones cristianas y mayoritariamente financiados por la administración Bush - en el 2008 se destinaron 204 millones de dólares (155 millones de euros) de fondos federales-.El estudio se ha basado en una muestra de 3.440 alumnos de instituto de EE. UU. a los que se encuestó sobre sus actitudes hacia el sexo; cinco años más tarde, se les hizo una segunda encuesta sobre sus conductas sexuales.

Aunque los resultados cuantitativos del estudio no son extrapolables a España, "cualitativamente son interesantes también para nosotros, porque tenemos un incremento de embarazos no deseados entre adolescentes que tiene que ver, como en Estados Unidos, con los déficits de la educación afectiva y con la confusión con que muchos jóvenes se inician en la sexualidad", afirma Rosa Ros, directora del Centre Jove d´Anticoncepció i Sexualitat (CJAS).

Según los resultados del estudio, sólo el 24% de los jóvenes que habían tenido intención de mantener la abstinencia sexual - en la mayoría de los casos hasta el matrimonio-utilizaban siempre preservativo en sus relaciones cinco años más tarde. Entre quienes nunca habían tenido la intención de mantener la abstinencia, el porcentaje se elevaba al 35%.

Estos resultados se explican porque "muchos programas educativos que promueven la abstinencia hacen que sus participantes desarrollen actitudes negativas hacia la efectividad de los preservativos", escribe Janet Elise Rosembaum, principal autora del estudio en Pediatrics.

El 82% de quienes habían declarado en la primera encuesta que mantendrían la virginidad negaron, cinco años después, haber tenido nunca esa intención. Son resultados que "confirman que no se puede prohibir la sexualidad", destaca Rosa Ros, quien sin embargo defiende "que haya límites que ayuden a los adolescentes a crecer. La falta de límites causa confusión entre los jóvenes y contribuye al aumento de embarazos no deseados".

"Reducir la educación sexual precoz en la adolescencia es un objetivo importante de salud pública", destaca Rosenbaum. Para conseguirlo, la investigadora de Harvard defiende que "los fondos federales se desvíen de los programas educativos que promueven la abstinencia hacia los programas educativos que enseñan hechos contrastados y que han demostrado su eficacia para retrasar la iniciación sexual y fomentar el sexo seguro"