miércoles, 11 de agosto de 2010
"Por nada", una película que analiza la mente de los maltratadores:"hombres muy débiles desde el punto de vista emocional e intelectual"
ADN EFE, Madrid 17/05/2009
La violencia de género perderá sentido cuando el resto de los hombres, sobre todo los amigos del maltratador, le rechacen, explica la antropóloga Mercedes Fernández-Martorell que analiza lo que piensan los agresores y sobre todo por qué maltratan a su parejas en la película "Por nada".
El título de esta película documental responde a la pregunta de ¿por qué las han matado?, que la antropóloga y directora ha planteado a varios hombres declarados culpables de maltrato, con los que mantiene entrevistas en un bar de Barcelona y cuyas palabras reproducen textualmente los actores que la protagonizan.
"Las matan por nada, porque en realidad no ha pasado nada, lo que ocurre es que aflora su vulnerabilidad de ser hombre", explica la directora a Efe, quien opina que maltratan a sus parejas "porque no son hombres capaces de sobrellevar su vida consigo mismo, sin necesidad de dominar al otro y doblegarle".
Los maltratadores comparten con otros hombres esa situación de dominio y "si ve que no se cumple en su casa, que su mujer no quiere seguir esas normas, se siente mal ante los demás hombres, piensan que no suficiente hombre para imponer esto y lo otro".
Por ello, la investigadora cree que la salida frente a este fenómeno es "modificar las pautas de comportamiento de toda la sociedad, incluyendo los amigos de los agresores".
"Quien hace que estos hombres pierdan sentido, son los hombres de su contexto inmediato", insiste, porque "es muy significativo para el hombre que maltrata el no tener apoyo de los demás hombres".
Para la antropóloga, se está "ganando, en parte, el combate contra el machismo, pero todavía se reproduce sobremanera" y, sobre todo en la gente joven", lo que cree que es muy grave.
La película ofrece la versión de los hombres, que pocas veces se analiza, para generar debate sobre lo que hacen, sobre su papel y también para que se conviertan en objeto de diálogo, asegura.
"Es increíble las ganas que tienen de hablar y de explicar lo que les ha pasado", explica la antropóloga, "porque ellos buscaban ayuda, porque les escuchaba sin juzgarlos".
"Ellos quieren vivir mejor, no dirán que buscan ayuda, son muy machos, pero sí 'escúchame', 'atiéndeme' y 'entiende lo que yo digo".
El maltratador "no es un gran macho, es un cobarde, una víctima de sí misma, que no tiene capacidad de autocrítica, es un pobre hombre y la imagen que debe imperar es que no es un guerrero que defiende su causa, porque no hay ninguna causa que defender, la causa es él mismo y él mismo se tiene que defender".
"La mayoría de los hombres quieren a su pareja y la maltratan y eso para ellos es doloroso, porque ven que la pierden y de esa forma entran en una especie de espiral y sobre todo cuando ven que la mujer les rechaza", asegura la investigadora.
En la película, los hombres justifican el maltrato, por el que ya han sido condenados, con frases como "mi mujer está loca", "se tropezó y se golpeó con la bañera", "le cogí las manos para defenderme y se las cogí con fuerza" o "las mujeres de hoy no aguantan nada, enseguida te salen con el tema de las denuncias".
La autora de "Por nada" es profesora de Antropología Sociocultural en la Universidad de Barcelona, ha dirigido otros documentales etnográficos como "Ando pensando" y es autora de libros como "La semejanza del mundo" o "Antropología de la Convivencia"
Maltratadores hablan de sus delitos en un documental sobre violencia machista
Xavi Parilla
Fuente: http://www.adn.es/lavida/20100419/NWS-2426-Maltratadores-documental-violencia-machista-delitos.html
ADN EFE, 19/04/2010
Por primera vez, vemos el maltrato desde el punto de vista de quien no lo ha contado nunca, los hombres, dice en la carta de presentación de "¿No querías saber por qué las maltratan? Por nada", película documental cuyo título recoge la cita textual de uno de los maltratadores entrevistados.
La película, que se estrena hoy en los cines Maldà y se podrá ver en principio hasta el próximo 29 de abril, refleja las conclusiones de la autora, la antropóloga Mercedes Fernández Martorell, sobre la lacra de la violencia machista después de acudir a cerca de "700 juicios" y haber realizado "entrevistas en profundidad a 30 hombres" condenados por violencia machista.
Fernández ha dicho a Efe que pretende con su filme apelar al compromiso individual del espectador "a través de la capacidad de tener crítica viendo lo que dicen los hombres", ya que los actores que lo interpretan "reproducen exactamente" las palabras de los maltratadores entrevistados, en ocasiones, durante más de cinco horas.
Como en la novela de Javier Cercas "Soldados de Salamina", el documental se narra además desde el punto de vista de la investigadora y de su colaboradora, y refleja su experiencia al acercarse al objeto de su estudio.
Desde que anunció su proyecto de investigación antropológica, que contó con una ayuda del Ministerio de Ciencia e Innovación, Fernández Martorell ha recorrido la geografía española y ha matizado tesis como la de que hay que considerar a los maltratadores como "víctimas de sí mismos" que, desgajadas, han sido malinterpretadas.
"Como seres humanos, tenemos que construir nuestro significado social, necesidad que pasa por aprender unas pautas de comportamiento", dice.
La raíz del problema estriba en que los maltratadores son "hombres muy débiles desde el punto de vista emocional e intelectual", que no saben reaccionar ante el desajuste entre las pautas de comportamiento que aprendieron y la realidad social que les rodea.
Por eso, desde su punto de vista, los hombres que maltratan son "personas que viven en un estado de dependencia terrible de la mujer para sentirse verdaderamente hombres y son víctimas de esa dependencia social y emocional".
La experta señala que estos hombres son a menudo influidos por su círculo social más próximo y celebra que el Ministerio de Igualdad haya cambiado el enfoque y puesto el énfasis en sus últimas campañas en el entorno del maltratador.
Para Fernández Martorell, las pautas de comportamiento aprendidas impiden a algunas mujeres cortar por lo sano una relación tóxica: "He presenciado para mi desgracia cómo muchas mujeres retiran la denuncia" y "entran en una especie de vorágine", ya que "en realidad estos hombres suelen querer a su pareja, ella lo sabe, y ella suele querer a su pareja".
"La pregunta es: ¿por qué se crea una situación de dependencia tan terrible y no se abandona algo que es pernicioso, que es insano? Por las ideas que tienes sobre ti mismo", afirma Fernández Martorell.
La antropóloga concluye que "no es fácil cambiar una tradición milenaria de pautas de comportamiento y relación" que se vuelven perversas y constituyen la raíz del problema.
Para cambiar esas pautas, Fernández Martorell considera que el documental, en particular, así como la presencia en los medios de la condena de la violencia machista, en general, son un herramienta necesaria para avanzar en la solución del problema, porque en nuestra sociedad "no está establecido convencionalmente que la violencia entre sexos sea algo malo".
Para estimular la capacidad de crítica del espectador, Fernández Martorell ha querido además reflejar aspectos de la compleja realidad del maltrato que han suscitado polémica: "Al Ministerio de Igualdad no le gustó mucho el documental porque aparece una abogada diciendo algo que en aquel momento me dijeron algunos abogados, y es que las mujeres utilizan la ley para atacar a los hombres."EFE
jueves, 11 de diciembre de 2008
Las chicas también pegan
Agresiones y maltrato motivan la mayoría de los ingresos de las menores en centros de reforma
"Les cuesta menos trabajo asumir que han cometido un delito que a los chicos, quizás porque son más maduras”TEREIXA CONSTENLA - EL PAÍS, Sevilla - 29/04/2007
El recurso a la violencia está dejando de ser exclusivamente masculino. Las jóvenes comienzan a usar comportamientos agresivos y a cometer delitos violentos. Se aprecia en el centro de reforma juvenil de El Puerto de Santa María (Cádiz), exclusivamente femenino, donde la mayoría de las menores ha ingresado por maltrato familiar, lesiones y agresiones. Es una tendencia que observan también algunas fiscalías de menores, que asisten a un incremento de los delitos protagonizados por chicas. En el centro de reforma gaditano, que por primera vez abre sus puertas, cumplen medidas judiciales 38 jóvenes, incluidas tres madres precoces con sus bebés.
Tamara vive en el centro de reforma juvenil donde su madre, Isa, cumple 21 meses de internamiento por tres delitos: robo con violencia, maltrato familiar y agresión a la autoridad. Tamara no conoce a su padre, recluido en la prisión de Jaén por fechorías similares. Tampoco conoce un hogar propio aunque eso, a su edad, debe de ser una cuestión secundaria. Tamara es un bebé de tres meses, que nació cuando su madre, de 16, era poco más que una niña.
La Ley de Responsabilidad Penal del Menor permite que cualquier joven madre internada por delinquir pueda cuidar de su hijo menor de tres años, el mismo límite de las reclusas adultas. Lo que no prevé la norma son los desvíos inesperados, como el de una joven, más atrapada por la heroína que por la maternidad, que aprovechó una salida al médico para fugarse y abandonar a su hijo en el centro de reforma juvenil Bahía de Cádiz, uno de los pocos femeninos de España, donde cumplen medidas judiciales 38 menores, incluidas madres precoces con tres bebés.
La maternidad es uno de los "daños colaterales" en estas dependencias, según su directora, Francisca Guerrero, que aprecia un aumento de los delitos violentos entre las internas. "Las chicas suelen venir por maltrato familiar, lesiones y agresiones; es raro que vengan por robo", expone. También son infrecuentes los ingresos por crímenes, aunque eso no evita que resulten espeluznantes: una joven de 14 años mató a su padre tras rociarle con gasolina y prender-le fuego porque no la dejaba salir.
El tipo medio en el centro es, afortunadamente, el de la almeriense que está a dos semanas de recuperar la libertad. "Cumplo nueve meses por una pelea con otra niña, le rompí las cosas". Renuncia a los detalles. ¿Por qué ocurrió? "Por las miradas. Tonterías. Fue un momento". Un impulso.
También un impulso le llevó a "tatuarse" con la punta de un bolígrafo. El trío de la mano simboliza a sus amigas. El quinteto de la barriga significa su actual circunstancia: "Cuatro paredes, yo en medio". En el patio, sentadas al sol, las tres chicas lucen las secuelas del artesanal tatuaje, pequeñas picaduras encarnadas. Amigas para siempre.
Un centro de reforma no es una cárcel. "Tampoco un hotel o un colegio mayor", aclara la directora. "Les recordamos que están aquí cumpliendo una medida judicial, les cuesta menos trabajo asumir que han cometido un delito que a los chicos, quizás porque son más maduras", expone. Las instalaciones de El Puerto de Santa María (Cádiz), que gestiona la entidad Afanas, se dividen en módulos de estructura similar: habitaciones individuales; una sala común con televisión, música y libros; baño compartido y aulas. Pero su naturaleza varía, entre el módulo de observación donde ingresan las recién llegadas y el finalista existe una escala de prohibiciones y privilegios. Las pertenencias se convierten en gratificaciones. Ninguna joven viste ropa propia; la comodidad de los cuartos se gradúa hasta el confortable chalé de la última fase. Los móviles y el mp3 están vetados. Un teléfono fijo, común, les permite recibir y hacer llamadas restringidas. Vuelven al correo convencional. La peor de las ausencias es el tabaco. Por supuesto, nada de drogas. Tras cada permiso en el exterior, se comprueba si han consumido estupefacientes. Hacerlo significa retroceder en el escalafón de privilegios. Internada por robar, Sabina (nombre falso como los de todas las menores citadas) perdió lo ganado en dos años en un permiso de Semana Santa por un positivo en hachís. Salida fulminante de la empresa de reinserción. Vuelta atrás.
Algunas jóvenes agradecen la ocasión de formarse. En los talleres eligen prácticas ligadas tradicionalmente a lo femenino: la peluquería, la estética, la cerámica. El intento por romper estereotipos con clases de mecánica fracasó por su desinterés, así que se ha relegado la batalla contra los clichés sexistas. La verdadera guerra es devolverlas a la sociedad reformadas. "La ley tiene algo magnífico, establece que la medida sea resocializadora y reeducadora", elogia Salvador Espinosa, el jefe de servicio de la Junta de Andalucía que supervisa los centros de internamiento autonómicos.
La reinserción social es la columna vertebral de la ley, que entró en vigor en 2000 y que fue endurecida parcialmente hace un año. "Recogemos el fracaso de muchos fracasos de la sociedad, cuando una niña ingresa aquí es porque han fallado la familia, el colegio y los servicios sociales comunitarios", esgrime el subdirector de Afanas, Francisco Ferrer.
El internamiento es un castigo a una conducta delictiva, pero puede ser una oportunidad. Isa lo vive así. "Estar aquí me ha servido para sacarme el graduado y traer a mi niña al mundo, en la calle tenía riesgo de aborto", plantea. "Me juntaba con lo peorcito, aunque yo vivo en un barrio pijo". Antes de ingresar en El Puerto de Santa María, había robado varias veces. Con violencia. Un palo a medias con su pareja, el padre de la bebé Tamara, con el que ahora intercambia cartas.
ACTIVIDADES
1. Describe, a partir de las fotografías, el aspecto del centro de menores e indica qué te sugiere.2. Explica qué significa la expresión “cliché sexista”.
3. Indica qué tendencia están observando las fiscalías de menores respecto a las chicas.
4. Señala cuál es la fuente que ofrece los datos sobre la evolución de la violencia entre los menores.
5. Recoge por qué están las menores en el centro.
6. Describe cómo es el centro y qué tipo de vida llevan las chicas en él.
7. Indica cuál es el sistema empleado en el centro para modificar las conductas de
las menores.
8. Subraya qué tipo de formación ofrece el centro a las menores.
9. Señala qué prevé la Ley de Responsabilidad del Menor, cuál es su objetivo y cuándo
fue aprobada.
10. Comenta el sentido de que “la medida sea resocializadora y reeducadora”.
11. Escribe cuáles son las causas del incremento del uso de la violencia por parte de
los jóvenes.
12. Valora si estás de acuerdo con las razones que expone Auxiliadora de la Rosa
sobre que “el exceso de permisividad en la familia y la escuela favorece este fenómeno (del aumento de la violencia)”.
13. Elabora un cartel en el que animes a la convivencia pacífica entre compañeros.

