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sábado, 25 de diciembre de 2010

¿Eres hombre?



ELOY FERNÁNDEZ PORTA

Publicado en el Cultura/s nº 435 de La Vanguardia 20-10-2010, en la sección Medianenas & Milhombres

 

De ser así, ¿tiene arreglo? ¿Eres un tronco como está mandado, sin metrosexualeces ni gaitas? ¿O me has leído demasiada prensa moderna? ¿Torero, torete o torerín? Averígualo respondiendo este cuestionario:

CAFÉ: a) Negro  b) Expreso  c) Mokalattuccino. Del tiempo. # UNA BUENA PELI: a) Scarface arrasa  b) Heat rula  c) The Bourne Identity furula # NACHO VIDAL… a) ¡¡¡Mola!!!  b) Heheh, mola  c) Eh… sssí, esto… mola # UN GOLPE QUE NUNCA FALLA: a) El derechazo al plexo solar  b) Mi Mirada de Soslayo®  c) Una puyita en la reseña de un poemario # TU ROPA ES… a) El precinto de los tatuajes  b) G-Star Raw  c) Ana Locking de día, Marithé de noche… ¿qué? ¿Qué tiene de gracioso “Locking”? # ¿CÓMO METES BAZA EN UN DIÁLOGO? a) Interrumpo a voces  b) Espero a que el pesao se empiece a repetir  c) Cuando el moderador me da la palabra, si es que se acuerda # UN VIDEJUEGO: a) Manhunt 3: Os fundo a todos  b) Grand Theft Auto: Os extorsiono a todas  c) Capitalism 3: Lo refinancio todo # ¿POR QUÉ TE FUISTE TAN TEMPRANO? a) Porque llegaban refuerzos  b) Porque llamó mi díler  c) Porque se acabaron los canapés #  EL ÚLTIMO DISCO BUENO DE METALLICA FUE… a) Master of Puppets  b) Black Album  c) ¿Por qué dices “el último bueno”? Pues el Death Magnetic tiene mucha marcha… eh… ya veo que he dicho algo mal # ¡MATERAZZI, TÍO, POR DIOS… a)… dale al negro, que se desmarca!  b)…haz una falta táctica, joé, que con un toque que le des ya se va al suelo, no ves que es catalán!  c)… hombre, Marcooo… hombreeee… a ver, que yo entiendo que hay que defender, pero vamos, no sé si hay necesidad de… oyes, es que eso me ha dolido a mí sólo de verlo, ¿sabes, tú? # LECTURAS EDIFICANTES DE MIS AÑOS DE FORMACIÓN: a) Er Pribáte  b) El Private  c) La Pràiveit # DIJE “EDIFICANTES”, COPÓN: a) Clima  b) Hustler  c) Penthouse # CUANDO ME PONGO BLANDO… a) Añado hielo al bourbon  b) Añado una aceituna al campari  c) Añado alcohol a la Damm Bier # LO MÁS CERCA QUE HAS ESTADO DE LA CÁRCEL: a) Ah, pero ¿dejan estar fuera?  b) Visitando a un colega  c) Mi tía tuvo un novio que robó un gallo # UN BUEN PELUCO: a) ¡Este mismito!  b) ¡Bien cogido!  c)  ¡Eh, devuélvemelo! Bueno, cuando hayas acabado de usarlo… # ¿CON QUÉ INSTRUMENTO DE ESCRITURA HAS CONTESTADO ESTE CUESTONARIO? a) Con el que Dios me dio  b) Con un bic gastao c)  Con un ballpoint nuevecito

Mayoría de as: ¡Torero! Tendrías que leer más suplementos como este. Mayoría de bes: ¡Torete! No vas mal, pero te faltan un par de dossieres. Mayoría de ces: Decididamente, torerín, has leído demasiados números del Cultura/s.     

jueves, 12 de agosto de 2010

ÚLTIMOS MODELOS DE LA VIRILIDAD EN EL CINE. Don Draper, Mad Men y el anhelo de masculinidad clásica










DANIEL V. VILLAMEDIANA
LA VANGUARDIA, Culturas, Miércoles, 26 de mayo de 2010


Don Draper es el último gran personaje del cine americano. Protagonista de la serie Mad Men, representa esa tradición de cine viril cuyos atributos no son los de la violencia o la musculatura, sino la presencia y la fuerza masculina, en un momento histórico en el que la virilidad parece seguir sumida en la crisis en la que entró allá por la década de los sesenta. Más allá de los clichés al uso, no pretendo hablar aquí de metrosexualidad ni de neomachos, sino de cómo algunos directores han querido plasmar su idea de lo viril y de la fuerza a través de los cuerpos de los personajes masculinos. Actores-presencia que se describen tanto por sus miradas y sus gestos, como por sus acciones y palabras. Esta tradición de la virilidad materializada en imágenes, de la virilidad puesta en escena, sin duda tiene un claro referente en el cine de género, tanto en el western como en el cine negro. De ahí proceden muchos de esos tipos violentos, bruscos y atractivos que van desde Humprhey Bogart, James Cagney o Robert Mitchum hasta Lee Marvin, y cuyo último eslabón sería Clint Eastwood. Pero, sin duda, el gran referente masculino del cine clásico ha sido John Wayne, especialmente en películas como El hombre tranquilo (John Ford, 1952) o La taberna del irlandés (1963).




Una gran pregunta que pocos directores se han hecho es cómo filmar la fuerza. La fuerza de un rostro, de una vida, de un cuerpo, de un gesto, de una mirada. Algo terriblemente complejo de encontrar. Y no me refiero a la violencia, al músculo ni al ejercicio, sino a la fuerza que emana de una presencia, en este caso masculina (porque todo lo anterior no quiere decir que no existan presencias y fuerzas femeninas). Tratando de responder a esta cuestión, en los últimos años, la representación de los modelos tradicionales de lo viril se ha ido transformando, tanto en el cine de autor como en el género norteamericano. En algunos casos se trata de filmes que tienen prácticamente como únicos protagonistas a hombres, que en su soledad o en amistad, exploran la masculinidad en términos no sexuales o violentos, muchas veces por la simple relación del hombre con su entorno. Fuera del ámbito hollywoodiense está, entre otros, el cine de Lisandro Alonso, Claire Denis (la más viril de las directoras) y Jim Jarmusch (también estaría la directora Kelly Reichardt con su Old Joy, 2006). Estos cineastas han trazado tres caminos diversos para el retrato del cuerpo masculino.



Lisandro filma a hombres aislados y sin apenas relación con la sociedad, pero sí con un paisaje, que se bastan a sí mismos gracias a su sabiduría “natural”, una reivindicación de la búsqueda de lo primitivo en el hombre. Claire Denis, con su culto al cuerpo masculino y con una mirada de mujer que desea esos cuerpos, crea personajes que son cultivadores de la fuerza (Beau Travail, 1999) y de la individualidad (L´intrus, 2004)), gracias a rostros como los de Alex Descas y Michel Subor. Jarmusch, especialmente con su último filme, The Limits of control (2009) da una deriva cool-samurai a una masculinidad pétrea, solitaria, profunda e incognoscible, perfectamente encarnada por Isaach de Bankolé.

En Estados Unidos, los dos grandes referentes de los últimos años del cine masculino americano son (dejando de lado Miami Vice de Michael Mann) la película Master and Commander (Peter Weir, 2003) y la serie creada por Mattew Weiner Mad Men. Estas obras presentan a dos personajes-presencia que han renovado y refinado la imagen de lo viril que procedía del cine norteamericano de los sesenta y especialmente de los setenta, más brutal y obsesiva. Un cine que exploró la violencia en una reivindicación de una masculinidad cuestionada por los acontecimientos históricos (liberación sexual de la mujer, guerras perdidas como la de Vietnam, conciencia y cuestionamiento del machismo), que también dio lugar subgéneros más amables como las buddy movies.

El filme de Peter Weir supone una de las escasas películas americanas en las que no aparece una sola mujer (únicamente una bella indígena de forma fugaz) y que crea un personaje contundente, duro y militar, pero intelectualizado y con sensibilidad para la música y para la vida, alguien con capacidad de reflexión y refinamiento. Lo extraordinario de este filme, con una gran dirección y una increíble tensión narrativa, es la creación de dos personajes complementarios: el científico ilustrado que luego sabe luchar cuando toca, y el capitán guerrero que saber tocar el violín también cuando toca. Dos humanistas de finales del XVIII, que aúnan las características de la sensibilidad y la fuerza, la de la moral y la de la amistad, pocas veces reunidas y sobre todo inteligentemente tratadas en un filme. Master and Commander supone un hito en el cine de acción por su capacidad para hacer cine histórico, cine fuerza, cine intelectual, dentro de una compleja producción hollywoodiense.

Por otro lado, la serie Mad Men retoma la figura ya conocida del americano triunfador con pasado oscuro, un individuo hecho a sí mismo, incluida una nueva identidad (es alguien que reniega de la fuerza bruta de sus antecesores para transformarla en fuerza creativa y, bueno, también sexual), y que está inmerso en una sociedad profundamente machista. Un personaje con un carisma y una presencia que le hace ser sin duda uno de los grandes personajes de la entrante década. Donald Draper (Jon Hamn) es un tipo que no se conoce a sí mismo. Un misterio dentro de un misterio que al mismo tiempo es un hombre refinado, de gestos y apariencia impecables, pero nunca simpático o gracioso. Su mirada es siempre dura y su inteligencia se desprende de cada uno de sus movimientos y palabras. Hijo de prostituta, hombre infiel, triunfador y pionero en el mundo de la publicidad, es el nuevo icono del cine americano. Incluso los silencios de Donald Draper, sus miradas, su forma de estirarse las mangas, de vestirse, de fumar, de beber, son absolutamente impecables, únicas, terriblemente atractivas. Es alguien que, sin un solo gesto violento, solo con su presencia en escena, representa una fuerza inquietante y al mismo tiempo subyugadora. Lograr filmarla, sin duda es uno de los grandes misterios del cine.

Entre la identidad y el deseo

JUAN TREJO

LA VANGUARDIA, Culturas, Miércoles, 26 de mayo de 2010

Empezar a hablar de la seriede televisión Mad Men diciendo que sus protagonistas son los trabajadores de una agencia de publicidad neoyorquina de principios de los años sesenta puede resultar contraproducente. Como introducción, no resulta todo lo prometedora que a uno le gustaría. Sin embargo, una vez superado el problema de las etiquetas, la serie creada por Matthew Weiner para la cadena AMC parece defenderse muy bien sola, como lo demuestra el hecho de que haya sabido hacerse un hueco,por méritos propios,en el olimpo de la actual ficción televisiva norteamericana; de lo que dan fe no sólo las audiencias, sino también la cantidad de premios que las tres temporadas emitidas han recibido hasta el momento.

Por otra parte, una vez superado el escollo de la primera pista, se hace imprescindible aclarar un detalle fundamental: su mayor virtud puede entrañar, a la hora de acceder a ella, su principal desventaja. Se trata de un drama adulto en el que todo lo que realmente importa ocurre fuera de campo, en el interior de los personajes, y sólo tenemos noticia de ello mediante elipsis significativas o extraños momentos epifánicos de un simbolismo puro. Pero Mad Men tiene también un llamativo componente externo, superficial si se quiere, que tanto Weiner como los encargados de marketing de la cadena AMC han sabido explotar con gran acierto para vender su producto: el factor provocador,su esencia políticamente incorrecta. En la primera temporada de Mad Men,sin ir más lejos, los personajes no sólo fuman como carreteros en cualquier situación imaginable (incluida la consulta de un ginecólogo) o beben alcohol a todas horas, sino que se trata, sin recurrir a subterfugio alguno, el adulterio, o la homofobia y el racismo propios del momento.

Destacando por encima del resto de los detalles que conforman la panorámica de la época uno especialmente conflictivo: el salvaje machismo imperante, retratado aquí sin sátira ni ironía ni crítica. Semejante dosis de materialismo sociológico, sin embargo,sólo podía resultar digerible a ojos de los televidentes del siglo XXI añadiéndole una cuota de belleza física, unas gotitas de nostalgia y una buena parte de estilo. Por decirlo de otro modo, convirtiendo ese mundo del pasado no sólo en un lugar habitable, sino en un estético paraíso de oportunidades perdidas. El tremendo hueco de significación que separa nuestra volátil era digital de ese mundo perdido de sólidos valores, aun siendo problemáticos, lleva a suspender el juicio, lo cual permite el rescate y traslado a nuestro presente de dos aspectos clave en el éxito de la serie: la moda chic de los años sesenta (detalle no sólo comprensible sino casi inevitable) y cierto anhelo de la masculinidad clásica (algo bastante más sorprendente).

Habida cuenta del éxito, los productores de la serie repitieron fórmula publicitaria al lanzar la segunda temporada, prometiendo “más alcohol, más tabaco y más sexo”. El gancho, sin embargo, ya no resultaba necesario con los fieles de Mad Men, que no habían tardado en descubrir que bajo el aderezo de todo lo comentado arriba, se escondían los verdaderos pilares de la historia: la evocadora profundidad de los personajes y la solidez de la trama. Ahí es, precisamente, donde más se ha notado que Matthew Weiner fue con anterioridad guionista y productor de Los Soprano; ese monumento de la cultura popular norteamericana. Igual que sucedía con los mafiosos de Nueva Jersey, Weiner ha sabido dotar a todos sus protagonistas de un matiz trágico, que aparece como en sordina en primer término pero que, poco a poco,va adquiriendo la ronca relevancia de un trueno que anuncia, como no podía ser de otro modo, la tempestad. Un matiz trágico encarnado, a modo de columna vertebral, en el conflicto entre la identidad y el deseo en el que vive instalado Don Draper (interpretado por un John Hamm de ademán impasible), pero también en las necesidades más ocultas de su esposa, Betty (una contenida January Jones que recuerda ala mejor Grace Kelly), o en la freudiana ambición de Pete Campbell (Vincent Karheiser), o en el ambiguo feminismo avant la lettre de Peggy Olson (Elisabeth Moss). Pero es que Weiner además ha sabido llevarse consigo la pátina de calidad cinematográfica a la que nos tienen acostumbrados las grandes producciones de la cadena de pago HBO.

Otro de los aciertos de Mad Men en su tercera temporada es la sutil y efectiva imbricación de los grandes acontecimientos históricos y los decisivos momentos íntimos de los protagonistas. Al contrario de lo que sucede en la serie española Cuéntame, con la que comparte cierta voluntad de redimir el pasado, en Mad Men los momentos históricos están elegidos con total intención, aparecen a modo de carga de profundidad, no como simple telón de fondo para indicar el paso del tiempo. La guerra de Corea, esaguerra olvidada en la que da comienzo la escisión identitaria en la que está instalado Don Draper; la batalla electoral entre Nixon,un americano digno de confianza, y Kennedy, un joven advenedizo, reflejo del sentido común al que da voz la agencia de publicidad Sterling-Cooper; la crisis de los misiles en Cuba, que coincide con la crisis matrimonial de Don y Betty y que recuerda poderosamente el final de El Padrino por su estructuración narrativa, o el magnicidio de Dallas, con su doloroso despertar a la realidad, son detalles temporales que no hacen sino espesar el marco sentimental de los personajes, llevando a que sus vivencias personales y las del país al completo apunten en una misma dirección.

No deja de ser curioso que el éxito de Mad Men coincida con la presidencia de Obama: debido principalmente a las comparaciones entre este y John F. Kennedy, basadas en la capacidad de ambos para infundir esperanza.

Haría muy bien el reciente premio Nobel en tomar nota de lo que le ocurre a los personajes de la serie. Por una parte, para no olvidar que no existe hoy en día diferencia alguna entre historia e intimidad. Y por otra,para tener presente que cuando se intenta acallar el deseo individual, incluso los momentos de mayor ilusión colectiva pueden convertirse de la noche a la mañana en la peor de las pesadillas.




Don Draper, de Mad Men, el hombre más influyente de 2009

Fuente: http://www.dentrotele.com/2009/10/08/don-draper-de-mad-men-el-hombre-mas-influyente-de-2009/


Una encuesta realizada a través del portal www.AskMen.com en el que se preguntaba a los internautas cuál era el hombre más influyente de este año ha dado como resultado que el elegido haya sido Don Draper, el personaje de ficción que interpreta John Hamm en la serie Mad Men.

El estudio realizado por www.AskMen.com, una página dedicada a los hombres y sus estilos de vida, da por ganador, es decir, como hombre más influyente del año, a Don Draper que supera incluso al presidente Obama o al atleta Usain Bolt.

El personaje es uno de los “jefazos” de una agencia de publicidad en los años 60, está casado y con hijos aunque tiene varias amantes y un pasado que ocultar. Algo que no le hace perfecto ante los ojos del público pero sí un referente porque representa valores clásicos que ahora por lo visto, entre los hombres, están de nuevo en alza.

En segundo lugar del ránking se sitúa el velocista Usain Bolt, seguido del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y el presidente ejecutivo de Facebook , Mark Zuckerberg. Le siguen el juez de American Idol y gurú musical Simon Cowell, el Rey del Pop, Michael Jackson, el presidente ejecutivo de Apple, Steve Jobs, y el tenista Roger Federer.

La lista completa se puede ver en http://www.askmen.com/specials/top_49_men/

También:

http://www.vayatele.com/cuatro/mad-men-diez-razones-para-no-perdersela

sábado, 18 de abril de 2009

Parejas famosas a traves de la historia... Estudiando estereotipos


Fuente: http://www.taringa.net/posts/imagenes/1658582/El-uno-para-el-otro!.html


ROMEO Y JULIETA




FARAH DIVA Y EL REY MOHAMED REZA PAHLAVI




CLEOPATRA Y MARCO ANTONIO




LENNON Y YOKO




BONNIE Y CLYDE




BURTON Y TAYLOR




ANA BOLENA Y ENRIQUE VIII




OLIVIA NEWTON JOHN Y JOHN TRAVOLTA




ADÁN Y EVA




OLIVIA Y POPEYE




HOMERO Y MARGE




BARBIE Y KEN




NAPOLEON Y JOSEFINA




KURT COBAIN Y COURTNEY LOVE



SID VICIOUS Y NANCY SPUNGEN




TARZAN Y JANE



Barbie y Ken


Barbie, ¿una muñeca feminista?

HOY MUJER

Rosa Gil

Barbie, ¿una muñeca feminista?


ALLAN 1964-1965, Ken® doll's first friend.

BRAD, 1969 is Ken® doll's first African American friend.



























Su 50º aniversario ha coincidido con el Día Internacional de la Mujer. ¿Se trata de dos mundos totalmente diferentes? Puede. Aquí vamos a intentar compararlos.

1959: ADULTA

La ficción.
Ruth Handlers crea una muñeca adulta, modelo de profesión, con la que las niñas puedan jugar de otra manera.

La realidad.
Había pocos trabajos “aptos” para las mujeres de entonces. En muchos casos, debían dejarlos al casarse... o pedir permiso a su marido.

1963: PROFESIONAL



La ficción.

Mattel lanza la primera muñeca ejecutiva.


La realidad.
Ellas trabajaban subordinadas a los hombres y por menos dinero. En los 60, Inglaterra legisla por primera vez la igualdad salarial para funcionarios. Hoy, sólo del 20 al 40% de los directivos son mujeres.

1963: UNIVERSITARIA

La ficción.

Barbie termina sus estudios superiores.



La realidad.
En 1870, se establecieron “colleges” para mujeres en Inglaterra. Pero muchos estudios les estaban vedados, oficial u oficiosamente. En España sigue habiendo menos de un 25% de chicas en carreras técnicas.

1965: ASTRONAUTA

La ficción.
La carrera espacial llega al mundo del juguete femenino.

La realidad.
Barbie se adelantó 18 años a la primera astronauta estadounidense, la doctora Sally Ride. La primera mujer en el espacio, sin embargo, había despegado ya en 1963: fue la rusa Valentina Tereshkova.

1973: MÉDICO

La ficción.

En 1961 había sido enfermera. Ahora se convierte en cirujana.

La realidad.
Elizabeth Blackwell fue, en 1849, la primera médico. Le siguieron muchas... pero, durante años, se consideró que su lugar era la pediatría o la obstetricia. Hoy, sólo el 4% de los cirujanos son mujeres

1976: OLÍMPICA

La ficción.

Su primera vez en el deporte de élite.

La realidad.
La mujer entró en las Olimpiadas en 1900, sólo en tenis, croquet y golf; las niñas del 76 seguramente recordaban más la “batalla de los sexos” del 73, donde la tenista Billie Jean King derrotó al ex campeón mundial Bobby Riggs.

1980: HISPANA

La ficción.
Por primera vez se ven muñecas de otras etnias: la negra y la hispana ven la luz en este año.

La realidad.
Masiva llegada a EE.UU. de inmigrantes hispanos, que se sitúan entre las capas más pobres de la población. Muchos hogares tienen al frente a mujeres solas.

1991: AVIADORA

La ficción.

Es la primera Barbie que se une a las Fuerzas Armadas.

La realidad.
En 1942, la II Guerra Mundial dio a la mujer acceso al Ejército de EE.UU. En España, tuvieron que esperar hasta 1988... y hasta 2007 para la primera piloto de combate: fue la alférez Rosa García-Malea.

1998: PILOTO

La ficción.

Con su mono de piloto de carreras, se mete de lleno en los deporte “de chicos”.

La realidad.
Janet Guthrie, en 1977, fue la primera mujer en clasificarse para las 500 millas de Indianapolis. En 2008, Danica Patrick fue la primera en ganarlas... y compitió contra otras dos pilotos femeninas.

2004: CANDIDATA
La ficción.
La versión afroamericana opta a la Casa Blanca.

La realidad.
Ya hay un 16% de mujeres parlamentarias en el mundo pero, de momento, la afroamericana más cercana al despacho oval ha sido la secretaria de Estado Condolezza Rice.

LÍOS DE FAMILIA

Las relaciones personales de Barbie también se han ido adaptando a los tiempos. En 1961 nació Ken, su novio de toda la vida, con el que ha compartido protagonismo a lo largo de 43 años. Pero en 2004, Mattel decidió que rompieran (precisamente el día de San Valentín) y ha sido una ’single’ feliz desde entonces.

A pesar de tan liberal enfoque, lo cierto es que Barbie nunca se ha casado ni ha tenido niños. Los publicistas siempre han dejado el papel de madree para las amigas de Barbie, como Midge, que se lanzó en versión embarazada.

martes, 20 de enero de 2009

CHICOS Y CINE: “Contracuerpo” (corto) y la cosificación de los cuerpos


El cortometraje “
Contracuerpo” de Eduardo Chapero-Jackson puede ser útil para aproximarse al fenómeno de l anorexia y analizar su relación con los modelos de belleza imperante.

Contracuerpo, Eduardo Chapero-Jackson Duración: 17min Año: 2005

El corto es impactante y útil para trabajar la anorexia a la escuela.
Permite trabajar el paralelismo entre la chica que consigue identificarse tanto con el estereotipo femenino que se adapta a un cuerpo de “maniquí”, un modelo de cosificación total de los cuerpos femeninos. La maniquí que sólo puede mirar y es un modelo autodestructivo que acaba a las basura, permite hacer el paralelismo con la chica que muerto al hospital incapaz de comida y de fruir de la vida. Las imágenes del corto transmiten tristeza, incapacitación y belleza al mismo tiempo. Lástima que el final del corto sea victimista, ya que no da salida a la situación. Para compensar éste carencia, se puede trabajar al aula, pidiendo al alumnado que escriba la historia con un final diferente.

Esta aproximación puede ser útil para preguntarse qué conductas patológicas están asociadas a la cosificación del cuerpo masculino o en genral al estereotipo masculino.


Encontraréis el cortometraje a la nueva web
filmin.es (http://filmin.es/corto_46011_contracuerpo.html) y más recursos para la coeducación en la web de la XTEC http://xtec.cat/innovacio/coeducacio/ (en catalán)