miércoles, 4 de febrero de 2009

Cine para chicos: La clase y otras películas sobre el universo escolar

La enseñanza, tema candente para Hollywood y el cine europeo

http://www.lavanguardia.es/premium/epaper/20090204/53632683076.html

Cuando el aula es un plató

LLUÍS BONET MOJICA - Barcelona


DE CANTET A TRUFFAUT

'La clase' actualiza el universo escolar mostrado en 'Los 400 golpes'

EL COLEGIO COMO SOCIEDAD

En 'La ola', un maestro ensaya la hipótesis del retorno de la autocracia


Cuando tanto se habla del cine colegial que nos viene imponiendo un Hollywood de mentalidad adolescente, el colegio como microcosmos social sigue vigente en el ámbito cinematográfico; desde distintas perspectivas si examinamos los dos últimos filmes, centrados en la temática de temática educacional, llegados a nuestras salas comerciales: La ola y La clase.

Dennis Gansel recrea en La ola un hecho acaecido en 1967 en una escuela estadounidense, donde un profesor de historia debió cancelar el proyecto denominado Tercera ola,con el que deseaba mostrar a sus alumnos lo que realmente era una autocracia. En la película de Gansel, un profesor, antiguo okupa, quiere experimentar con sus alumnos si existe la posibilidad de que la autocracia y el nacionalsocialismo reaparezcan en Alemania. Este ensayo de crear un nuevo orden entre los jóvenes estudiantes también deberá ser paralizado por el profesor, para que no se le vaya de las manos. La credulidad de las masas, en este caso la juvenil, sigue siendo enorme en este mundo global.

En La clase (Entre les murs),Laurent Cantet sitúa en la Francia actual un tema, el de la enseñanza pública, que ya estaba presente en el mediometraje autobiográfico Cero en conducta,dirigido por Jean Vigo en 1933, y Los 400 golpes (1959), uno de los títulos fundacionales de la nouvelle vague,donde François Truffaut también introducía recuerdos de su agitado paso por la escuela pública.

Si en La clase resulta difícil discernir entre realidad y ficción, porque ambas se entrelazan, esto también acontecía en el documental Ser y tener (2002), donde Nicolas Philibert mostraba la relación de un maestro rural con sus alumnos de primaria. El éxito de esta película desbordó todas las previsiones y Philibert fue demandado por el profesor de la película, Georges López, que se consideraba tanto su coautor como intérprete.

Entrevistado por La Vanguardia,cuando en el 2005 visitó Barcelona, Nicolas Philibert afirmó: "La realidad mostrada por la escuela puede parecer trivial, pero su mundo de niños, maestros y padres depara un elemento fundacional de la vida que yo quise captar en Ser y tener".Otro director francés, Bertrand Tavernier, recreaba en Hoy empieza todo (1998) la figura del director de una escuela ubicada en una empobrecida zona del nordeste de Francia, antaño próspera cuenca minera, partiendo de los terribles dramas familiares ocultos tras rostros infantiles de inocencia mancillada.

Que la realidad puede convertirse, literaria y cinematográficamente, en la más fascinante de las ficciones es algo muy evidente. En este sentido, el cine norteamericano se ha sustentado más en historias ficticias convertidas en guión a partir de elementos tomados de la vida real.

Más allá de visiones poéticas que buscaban - y lo conseguían-conmover al espectador, caso de El club de los poetas muertos (1989), puede considerarse que la película norteamericana más representativa en su momento de la problemática escolar, especialmente en lo que respecta al tema racial, fue Semilla de maldad,con guión y dirección de Richard Brooks. Glenn Ford era el profesor de una escuela donde imperaba la violencia. Este filme consagró a un entonces principiante actor negro llamado Sidney Poitier, quien luego encarnaría al maestro de un instituto londinense en Rebelión en las aulas (1967) y su secuela televisiva Rebelión en las aulas 2 (1996).

Una película actualmente en cartel, La duda,por la que Meryl Streep, Philiph Seymour Hoffman, Amy Adams y Viola Davis son candidatos en los próximos Oscar, tiene como escenario una escuela religiosa del distrito neoyorquino del Bronx, que en 1964 acepta su primer alumno negro.

24 alumnos

fueron los elegidos para rodar durante cinco semanas en las aulas del instituto

F. Bégaudeau

es el autor del libro Entre les murs,coguionista y uno de los protagonistas de la película

Zonas de educación prioritarias

Los centros ZEP se crearon en Francia en 1981 para garantizar la cohesión social y la calidad de la educación a todos los alumnos

Instituto

El centro donde se rodó la película está en un barrio multiétnico



Debate a partir de la película

El respeto se gana.

La falta de consideración hacia el profesorado es una actitud frecuente.El respeto, apunta Enriqueta Díaz, "tienes que ganártelo día a día. No lo tienes por el mero hecho de ser docente". No es tan fácil.

Joan Estruch, profesor del IES Balmes (Barcelona), expresa la dificultad para conciliar un sistema abierto, participativo y democrático con la exigencia de orden y respeto, porque el alumnado no siempre sabe dónde está el límite. Díaz considera indispensable que, además de profundizar en los valores democráticos, "los estudiantes confíen en ti y tú en ellos".

Carles Mata, director del IES Salvador Espriu (Barcelona), rechaza el igualitarismo porque el alumnado debe saber que profesores y estudiantes "no somos iguales". Al respecto, el conseller Maragall se muestra partidario de "modernizar "el concepto de autoridad.

El valor del esfuerzo.

La escuela no es un aval de mejora social ni garantiza la integración. Así lo creen muchos jóvenes. En este apartado hay una coincidencia casi generalizada: el mensaje de que la formación es un pasaporte para ser mejor que los padres "no les llega", pero es que deben saber que el sistema, por sí mismo, no garantiza el progreso, que depende mucho de ellos y de su esfuerzo. Mata añade otro apunte para la reflexión: "El modelo que hemos hecho no responde a lo que habíamos diseñado".

Compromiso social.

La escuela precisa de la actitud colaboradora de los padres y del apoyo de la sociedad, "que no tiene conciencia de que es uno de sus cimientos fundamentales. Es toda la sociedad la que debe tomar las riendas de la educación", opina Mercè Miralles, directora del IES Pau Claris (Barcelona).

Bajar los muros.

La escuela está inmersa en la sociedad. Es el microcosmos que mejor refleja la realidad de una ciudadanía que, con frecuencia, prefiere levantar muros para no ver o para sortear su cuota de responsabilidad. "¡Ojalá esta película provoque en España un profundo debate sobre la educación!", opina la ministra. ¡Ojalá ese debate concluya en una revalorización de la escuela!, apostilla Mata.