lunes, 22 de diciembre de 2008

CAMBIO DE FUNCIONES EN LA FAMILIA : La crisis convierte a muchas mujeres en el principal sostén económico de su hogar


Celeste López | Madrid | LA VANGUARDIA 22/12/2008 | Actualizada a las 03:31h | Ciudadanos

UNA MICRORREVOLUCIÓN:

Los expertos creen que la mala situación económica puede ayudar a implantar la igualdad en el hogar | El salario de la mujer pasa de ser complementario a ser vital para el hogar

Primitiva Adraque, Primi, de 36 años, comunicó a su jefe hace algo menos de un mes su intención de volver a trabajar completo, renunciando reducción de jornada a la que se acogió para cuidar de su hijo, de cuatro años. Su marido, obrero de la construcción, se acaba de quedar en paro. Primi trabaja en el departamento de compras de una gran superficie y, también, se ha ofrecido para echar las horas extras que sean precisas en la campaña de Navidad. "Ahora soy yo la cabeza de familia", señala.

De la negación al reconocimiento

Almudena Fontecha, de UGT, cree que es en estos momentos cuando muchos hombres, que antes negaban la desigualdad de género, se dan cuenta de que esta existe: que la temporalidad es cosa de mujeres, así como los bajos salarios. Ahora, cuando muchos de ellos han perdido su trabajo, valoran el sueldo de esa mujer a la que nunca prestó excesiva atención cuando hablaba de discriminación laboral.


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Primi ya ha pactado con su marido que hasta que a él le "salga" algo, deberá ocuparse de los dos niños y del cuidado de la casa mientras ella está trabajando. "Él siempre ha ganado más y siempre entendimos que, en caso de renunciar en materia laboral, era a mí a quien le tocaba. Ahora, la situación es al contrario", indica, mientras recuerda que tienen una hipoteca por el chalet adosado que se compraron hace tres años de 1.300 euros.

El caso de Primi no es en absoluto único, sobre todo, desde el segundo trimestre del 2008 cuando la crisis empezó a cobrarse las primeras víctimas del paro en sectores fundamentalmente masculinos, como es de la construcción y la industria del automóvil, según reflejan los datos de la Encuesta de la Población Activa (EPA). La gran mayoría de los que en los últimos meses se han sumado a la lista del Inem son varones, mientras que el empleo femenino ha conseguido mantenerse. Prueba de ello es que mientras la ocupación entre las mujeres aumentó en el tercer trimestre del 2008 (últimos datos de la EPA) en 21.700 respecto al trimestre anterior, el de los varones baja en 100.500. Desde septiembre del 2007 a septiembre de este año, la ocupación creció en las mujeres (166.500 más) y bajó en los varones (330.700 menos).

En cuanto al paro, entre los pasados julio y septiembre, 170.700 hombres perdieron su puesto de trabajo, frente a 46.600 mujeres, informa el Instituto Nacional de Estadística (INE). La tasa de paro de los varones se sitúa ya en el 10,32% frente al 12,66% de las mujeres, un acercamiento hasta ahora nunca visto. De hecho, ya hay comunidades en las que la tasa de paro masculina es superior a la femenina, como es el caso de Catalunya y Baleares, mientras que en otras, como Madrid, las tasas están casi a la par.

Esto se traduce en que en muchos hogares, el único sueldo que entra en este momento (al margen, del subsidio del paro) es el de la mujer. El problema estriba en que, hoy, el salario de la mujer española sigue siendo en torno a un 30% inferior al de su compañero en parte por la eterna desigualdad de género, en otra porque son ellas mayoritariamente las que registran el mayor porcentaje de asalariadas a tiempo parcial. Y eso, en tiempos de crisis, se traduce muy negativamente en la economía familiar.

"Mi trabajo era considerado por mi pareja un complementodel suyo... ´Con lo que tú ganas, pagamos la letra del coche´, solía decirme. Ahora, ya no lo dice, ahora mi salario es un bien preciado", explica Rosa F. , 36 años, con dos hijos y que trabaja de administrativa en una empresa farmacéutica de los alrededores de Madrid. Su marido, jefe de obra, fue despedido hace dos meses y ahora es el encargado de llevar a los niños al colegio y limpiar la casa. "La verdad es que no me puedo quejar de él... aunque no está haciendo nada que yo no hiciera antes y, además, trabajando", cuenta. "Es muy posible que la situación económica en este momento esté provocando microrrevoluciones en el entorno familiar a consecuencia del nuevo papel de estas cabezas de familia", explica Cecilia Castaño, catedrática de Economía Aplicada y directora del doctorado sobre Igualdad de Género de la Universidad Complutense. Pero, duda de que el nuevo papel...


Salario femenino

Esta crisis económica que, según los expertos, es la más grave desde el famosísimo crac del 29, está produciendo algunas transformaciones sociales que, hasta que pasen unos años, no se sabrá si son puramente coyunturales o si se convertirán en estructurales. Es el caso del ataque generalizado de austeridad que ha paralizado el consumo hasta el punto de constituir por sí mismo un agravante de la crisis. Pero también está ocasionando algunas transformaciones sociológicas en los hogares como, por ejemplo, que cada vez son más las mujeres que llevan el salario a casa. La causa es clara. El paro afecta sobre todo a sectores, como el de la construcción, que emplean básicamente a hombres y, por tanto, por primera vez el desempleo es más masculino. Así que ahora, cuando los ingresos familiares dependen en muchos casos de las mujeres, quedan al descubierto algunas desigualdades: sueldos un 30% más bajos, mayor temporalidad... Quizás habría que aprovechar la nueva situación para corregir estos desequilibrios...



De la negación al reconocimiento

Almudena Fontecha, de UGT, cree que es en estos momentos cuando muchos hombres, que antes negaban la desigualdad de género, se dan cuenta de que esta existe: que la temporalidad es cosa de mujeres, así como los bajos salarios. Ahora, cuando muchos de ellos han perdido su trabajo, valoran el sueldo de esa mujer a la que nunca prestó excesiva atención cuando hablaba de discriminación laboral.

El plan de Zapatero, para los varones

La secretaria de igualdad de UGT, Almudena Fontecha, cree que el Gobierno de Rodríguez Zapatero ha perdido la oportunidad de "cambiar el patrón económico, básicamente masculino," con el reciente plan de fomento de empleo (dinero a los ayuntamientos para realizar infraestructuras). "Eso es necesario, pero también lo es el sector servicios", dice.