martes, 9 de febrero de 2010

La crisis afecta menos a las chicas por su mayor formación



http://www.lavanguardia.es/premium/epaper/20100209/53886077093.html 

Ante el paro, sólo el 30% de los menores de 29 años se emancipa

JOSEP PLAYÀMASET - Barcelona

La crisis económica ha afectado mucho más a los jóvenes que a los adultos, y el nivel de paro entre quienes tienen de 16 a 29 años ha crecido de forma acelerada, sólo atenuado en los casos de mayor formación. Esta es una de las principales conclusiones que se desprenden del estudio La joventut catalana al segle XXI que ayer dio a conocer el Observatori Català de la Joventut y que presentaron la consellera d´Acció Social i Ciutadania, Carme Capdevila, y el secretario de Joventut, Eugeni Villabí.

El estudio se basa en el análisis conjunto de 108 indicadores procedentes de 38 fuentes distintas. Alcanza a 1.373.899 jóvenes, de 16 a 29 años, que representan el 18,7% del total de la población catalana. Yel dato más llamativo es que la tasa de paro que había bajado desde el 13,4% del 2000 hasta el 9,3% en el 2007, ha vuelto a crecer en tan sólo dos años hasta el 28,1%, duplicando la tasa de los adultos (30-65 años), que se sitúa en el 14%. Esa diferencia de 14 puntos era de sólo tres en el año 2007.

Dentro del dramatismo que representan estos datos (225.000 jóvenes en el paro), las chicas resisten mucho mejor, tanto por su mayor formación como por sus especialidades laborales. Así, mientras que entre los hombres jóvenes el paro era del 31,7% a finales del 2009, entre las mujeres jóvenes se situaba en el 24%.

Dos datos también preocupantes: el paro llegó un año antes a los jóvenes que a los adultos. Y la tasa de temporalidad de los trabajos entre los jóvenes es del 33,9%, mientras que entre los adultos se reduce al 13%.

En los años de expansión económica fueron muchos los jóvenes que abandonaron sus estudios al encontrar trabajo con facilidad. Sucedió incluso entre estudiantes de primeros cursos de carreras como Informática o Turismo, y sobre todo en la FP. Pero ahora están pagando esa frivolidad. El paro alcanza al 43% de los jóvenes que sólo han cursado estudios obligatorios (hasta la ESO), mientras que entre quienes han cursado estudios postobligatorios se reduce nada menos que al 17,9%. Esta diferencia se explica en buena parte por otra extraña situación que se ha dado en toda España. Sucede que dos de cada diez jóvenes no llegan ni a obtener el título de ESO. Y en el extremo opuesto resulta que hasta un 41% de los jóvenes de 25 a 34 años tienen estudios superiores, un porcentaje más alto que la media europea. El fracaso y la escasa presencia en los estudios de formación profesional y en las carrera cortas explican el vacío en los estudios de tipo medio y las carencias en la cualificación profesional. 

El estudio de la Generalitat analiza otras variables como la emancipación. Entre el 2000 y el 2008 había aumentado notablemente el porcentaje de jóvenes que salían de la familia. Se había llegado al 33%, lo que suponía un crecimiento de catorce puntos. Sin embargo, en tan sólo dos años ya se ha reducido al 29,7%. Las dificultades del mercado hipotecario y lógicamente la amenaza del paro influyen decisivamente. Casi el 42% de la gente joven considera un problema el acceso a la vivienda. Otra consecuencia de ese temor es el aumento del número de jóvenes que dejan la familia pero se van a vivir en compañía de otros jóvenes.

La primera década del siglo XXI ha servido para marcar otros cambios socioculturales relevantes. Algunos tan llamativos como la caída de la nupcialidad. Se ha pasado del 29,4% al 17,3%. Ha bajado casi diez puntos la asistencia al cine (actualmente sólo el 64% asisten regularmente) y, en cambio, ha crecido veinte puntos el uso de internet (habitual en el 94,6% de los jóvenes). Prácticamente, uno de cada dos hace actividad física, intensa o moderada, con regularidad, y un 38,5% fuma diariamente u ocasionalmente. En el tramo de edad entre los 25 y 29 años la cifra es alta. el 41,7%. Más de la tercera parte de esos jóvenes participa en alguna asociación. Y finalmente: la tasa de interrupciones voluntarias del embarazo ha crecido del 13 por cada mil mujeres, del año 2000, hasta el 20 por mil del 2007.

INFORME COMPLETO SOBRE LA JUVENTUD CATALANA EN LA WEB
http://www.lavanguardia.es/documentos