lunes, 30 de noviembre de 2009

Chicos maleducados

Los hijos de las familias 'progresistas' son los más maleducados según Javier Elzo



Un estudio afirma que estos padres descuidan la educación y son lo que pasan menos tiempo con sus vástagos

LA VANGUARDIA,  27/11/2009 

Barcelona. (EUROPA PRESS).- Las familias catalanas 'progresistas' son las que más "desisten" en la educación de sus hijos, al delegarla en la escuela, niñeras, u otros familiares, según el estudio presentado hoy 'Modelos educativos familiares en Catalunya', coordinado por el catedrático de Sociología de la Universidad de Deusto, Javier Elzo.
En base a los valores de los padres y a la presencia de normas y conflictos en el núcleo familiar, la investigación determinó que el 23,3% de las familias eran de tipo 'progresista' -defienden aspectos como la legalización de la marihuana y la eutanasia-; el 30,5%, 'tradicionales'; el 15,2%, 'conflictivas', y el 31%, 'harmónicas'.

Según el trabajo, los padres 'progresistas' tienen el mayor nivel económico y formativo, y reconocen la importancia de educar a los niños, aunque la descuidan y son los que pasan menos tiempo con ellos. Rechazan el castigo corporal pero tampoco aplican un modelo educativo positivo, basado en las muestras de afecto y en explicar a los hijos por qué un comportamiento es incorrecto al castigarles.

Los niños con comportamientos más prosociales provienen de familias 'tradicionales' -con valores conservadores, respeto natural a las normas y a la autoridad-, y 'harmónicas'. Estas últimas tienen el mejor clima en el hogar y las mejores relaciones con el centro docente; son las que más utilizan el castigo correctivo, y son las más religiosas y altruistas.

Notable a los catalanes
Elzo calificó con un notable de media la educación de los hijos en Catalunya, y destacó la importancia de la integración de los inmigrantes tras destacar que las familias extranjeras representan el 20% de las 'harmónicas' pero también entorno al 15% de las 'conflictivas' -las que más problemas presentan-.

Aseguró que la conducta social de los hijos depende más del clima que de la estructura familiar, y afirmó que es un "gravísimo error" achacar las actitudes antisociales principalmente al modelo familiar -reconstituido, monoparental, y con madre trabajadora, entre otros-. Lo más importante es el buen ambiente en casa, concluyó.

La investigación mostró que la conducta antisocial es el resultado de la falta de supervisión parental; las discusiones en el seno de la familia y el estilo educativo, mientras que la conducta prosocial es fruto de la cohesión familiar; la posibilidad de expresar sentimientos y opiniones; el refuerzo de los comportamientos correctos y el cumplimiento de las normas. El estudio fue realizado a partir de una encuesta de la Fundació Jaume Bofill a 1.060 padres y 1.189 profesores de niños de siete a 12 años entre 2006 y 2007.