viernes, 13 de noviembre de 2009

Antes de casarse, resolver los asuntos monetarios

The New York Times, El País, 12-11-2009




El divorcio tiende a ser emocionalmente angustioso para quienes pasan por él. Pero la mayoría de las parejas no se dan cuenta de que el divorcio puede ser también uno de los pasos económicos más ruinosos que una persona puede dar. Es crucial discutir y resolver los desacuerdos conómicos antes de casarse. A continuación presentamos una lista de cuatro cuestiones económicas a las que las parejas deberían prestar especial atención para ver si son compatibles.


ASCENDENCIA Cuando Lisa J. B. Peterson fundó su empresa de planificación económica en Boston, Lantern Financial, sabía que quería centrar su práctica en profesionales jóvenes. Enseguida comprendió que a muchos de ellos les interesaría el asesoramiento económico prematrimonial y creó un programa llamado Harmoney, centrado en sus necesidades.


Una de las primeras cosas que les pregunta a sus clientes es lo que ella denomina sus antecedentes económicos familiares. “Se trata de observar el pasado personal”, dice. “Cómo manejaban los padres el dinero, cómo influye eso a la hora de manejarlo ellos, y cómo podría eso influir en la relación de pareja”. Dado que muchos de nuestros comportamientos respecto al dinero son aprendidos, pide a las parejas que compartan sus primeros recuerdos con el dinero: si el padre le ocultaba el dinero a la madre o si cualquiera de los progenitores se inquietaba por el dinero del que disponían.


Ésta puede ser una conversación muy intensa para hijos de padres divorciados, y a veces los relatos van acompañados de lágrimas. “El dinero es un tema muy emotivo, y la gente tiende a olvidarlo”, afirma Peterson. “Pensamos que son sólo números”.


CRÉDITO Aunque es uno de los asuntos menos románticos que se pueda imaginar, el historial crediticio es una parte importante del historial económico permanente. Molly Milinazzo y Scott Donovan, novios residentes en Boston y ambos de 24 años, sintieron alivio al enterarse de que sus puntuaciones diferían en menos de 15 puntos. “Mucha gente acaba sorprendida, y es mejor mantener bajo control ese tipo de sorpresas”, afirma Milinazzo. La transparencia total en el tema del crédito es útil por dos razones.


En primer lugar, un informe sobre el crédito es, en parte, un catálogo de los errores pasados y de los hábitos en general: plazos de préstamos impagados o tarjetas de crédito que uno no necesita realmente. Ése es un buen punto de partida para conversar acerca de lo que uno ha aprendido respecto a manejar el dinero.


CONTROL Decidir quién paga las facturas todos los meses. La cosa se complica cuando sendos miembros de la pareja quieren encargarse de ello. “La gente entiende que, en una relación, el dinero es control”, afirma Jeff Kostis, planificador económico de Vernon Hill, Illinois, que repasa con parejas de prometidos y recién casados una lista de cuestiones. “Si no pagas las facturas, no sabes adónde se va el dinero, y piensas que ‘él no quiere que salga con mis amigos’ o ‘ella no quiere que juegue a las quinielas”.


En el caso de dos personas que llevan tiempo viviendo solas y no quieren renunciar a realizar las tareas económicas mensuales a su manera, Kostis sugiere que, como mínimo, se organicen reuniones familiares periódicas con Quicken u otras hojas de cálculo, para que la persona que extiende los cheques pueda comprobar los gastos de la otra rápidamente.


En el caso de parejas más tercas, puede que les proponga turnarse en el control cada año. Kuhlman, que explica el método de asesoramiento que él y su esposa utilizan con los clientes en stayhitched.com, afirma que no es extraño que el tema del control surja siempre que se habla de dinero. “Es algo concreto, se ve”, dice. “No es efímero o menos mensurable, como el afecto”.


OPULENCIA ¿Cuán rico se desea llegar a ser? Kuhlman se refiere a esto más cortésmente como el “nivel de bienestar económico deseado”. “¿Van nuestras carreras profesionales a unirnos? O, más a menudo, ¿tenderán a separarnos, en cuyo caso tendríamos que asegurarnos activamente de que lo tenemos bajo control?”, dice.


Kostis podría explicárselo de un modo más contundente a, por ejemplo, el cónyuge de un aspirante a banquero de inversión o abogado de empresa: ¿no le importa hacer de padre o madre solteros, mientras su pareja trabaja 80 horas a la semana hasta los 80 años? “No es que haya una respuesta correcta o equivocada”, dice. “Simplemente se trata de entenderlo, de llegar al matrimonio sabiendo lo que realmente supone”.


RON LIEBER
ENSAYO