jueves, 9 de diciembre de 2010

El perfil del hombre Peter Pan según Antoni Bolinches


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Los cinco rasgos fundamentales del hombre Peter Pan:
  1. Tiene un alto grado de necesidad afectiva.
  2. Tiene un alto grado de egocentrismo y narcisismo.
  3. Tiene poca resistencia a la frustración.
  4. Tiene poca capacidad de autocrítica.
  5. Tiene dificultades para aceptar relaciones simétricas con el otro sexo.
Cada uno de estos rasgos genera cinco necesidades básicas correlacionadas, que dan lugar a la problemática que caracteriza sus actitudes y comportamientos:
  • Como necesita sentirse querido busca afanosamente el amor sin pararse a pensar si se enamora de la persona adecuada o de si la relación es viable.
  • Como es egocéntrico y narcisista necesita sentirse protagonista aunque ello pueda implicar herir o desatender a sus seres queridos.
  • Como tiene poca resistencia a la frustración necesita evadirse de la realidad, lo cual puede conducirle a refugiarse en paraísos artificiales.
  • Como se critica poco tiende a criticar a los demás y desplaza en ellos sus propias culpas y responsabilidades.
  • Como no acepta relaciones simétricas tiende a adoptar actitudes sexistas y a establecer con sus parejas relaciones de dominancia-sumisión.
En definitiva el hombre Peter Pan es una compleja mezla de necesidades contrapuestas. Mientras por un lado necesita sentirse querido y admirado, por otro tiene dificultades para establecer relaciones que impliquen compromiso, porque eso supone actuar con un nivel de responsabilidad que no ha sabido desarrollar.
Si usted se identifica, o reconoce en su pareja, alguno de los rasgos del perfil de Peter Pan podemos ofrecerle apoyo psicológico para superar el síndrome.



Fuente: http://www.abolinches.com/index.php?option=com_content&view=article&id=19

Mensaje para los hombres del futuro y el futuro de los hombres

"No podemos detener el tiempo ni podemos evitar el envejecimiento, pero sí podemos elegir lo que hacemos durante nuestro viaje por la vida. Podemos aprovecharlo para aprender de lo que vamos viviendo o podemos vivir como si el tiempo no pasara. Si elegimos el primer camino tenemos muchas posibilidades de convertirnos en adultos maduros y autorrealizados. Pero si elegimos el segundo es muy probable que acabemos convertidos en hombres desorientados que, por miedo al Presente y el Ahora,, corremos el riesgo de quedarnos para siempre en el País de Nunca Jamás.

A nosotros nos toca decidir hacia donde queremos volar."